DE LA DEPENDENCIA A LA INDEPENDENCIA, ¿CUÁNDO OCURRE?

DE LA DEPENDENCIA A LA INDEPENDENCIA, ¿CUÁNDO OCURRE?

Y aquí despertamos un gran tema: la independencia de los niños.

¿Por qué preocupa tanto? ¿Cuándo llega? ¿Qué tipo de independencia o dependencia es sana y cuál no? Y sobre todo, ¿Qué debéis hacer los padres?

Pues voy a ahorrarte mucho trabajo: no debéis hacer casi nada. De verdad que no! Y os cuento porqué…

Tenemos que entender ante todo que para que se dé una independencia sana, primero debe haber una buena dependencia. Esto significa que no se debe forzar la separación o independencia del bebé o niño en todo lo posible.

Pongamos un ejemplo: típica imagen de un niño de un añito agarrado a la pierna de su madre en el parque.

¿Cuál es el lugar más seguro del mundo entero para un niño? Su madre.

Cerca de ella, él se siente seguro y esa seguridad es vital para pasar a la independencia. Cuanto más seguro se sienta, mejor, ya que, esa confianza lo predisponen para dar su primer paso lejos de su madre. Y ya no parará jamás a no ser que lo impidamos.

¿Por qué preocupa tanto la dependencia de los niños?

Nos da miedo que se aleje demasiado pero también que no se aleje ya. Queremos que sea independiente, que juegue solo, que no llore cuando lo dejamos en la guardería, pero si quiere comer solo,  subirse a una silla, etc. ya no gusta tanto.

Inconscientemente frenamos la independencia de los niños continuamente por miedo. Pero por otro lado nos asusta que con 2 añitos todavía no pueda quedarse solo un minuto.

En resumen: nos preocupa porque no entendemos los procesos naturales de la independencia infantil.

¿Cuándo llega, cuándo ocurre?

Pues como con el hecho de caminar, comer, destetarse, saltar, la salida de los dientes…depende de cada niño, sus ritmos, su carácter, su personalidad, su entorno, su educación, su familia…todo.

Pero es cierto que, si todo va bien, suele ocurrir de 1-3 años. Y si se permite y no se fuerza, el niño se separa paulatinamente y de una forma sana de sus padres. 

 

¿Cómo provocamos una dependencia e independencia sana?

Van de la mano. Permitiendo la dependencia primero. Dejando que el niño pase a nuestro lado el tiempo que necesite y no interfiriendo cuando veamos al niño dando pasos hacia la independencia. Lo acompañamos pero no impedimos que lleve a cabo las acciones que quiera.

Precisamente una independencia forzada crea niños y futuros adultos  inseguros, incapaces de tomar decisiones, elegir caminos, hacer cambios en sus vidas, emprender algún proyecto…siempre estarán pendientes de lo que opinen los demás para tomar una decisión ya que ellos no se sentirán seguros de hacerlo.

También es importante la aceptación de las emociones, que van íntimamente relacionadas con la autonomía. Sobretodo no negar las emociones desagradables como la ira, la tristeza, el miedo… (o intentar que se terminen antes entreteniéndole o dándole cosas), ya que, aceptarlas es un paso más hacia el autoconocimiento y por defecto hacia la independencia.

¿Cómo provocamos una dependencia e independencia INsana?

Pues haciendo exactamente lo contrario. Ir a la guardería forzado y no poder quedarse con el bebé el tiempo que necesite, no dejarle comer solo con sus cubiertos (es que lo pone todo perdido! Pues nos aguantamos, eso es independencia!), no dejar que camine lejos de mama en la calle (en un entorno seguro),  no dejar que escale la pared o la silla, forzarle a dormir solo, etc. O castigar una emoción desagradable, censurarla, corregirla, evitarla…

A veces no podemos evitar este tipo de situaciones –como tener que llevarlo a la guardería- por eso, debemos compensar en casa mediante el juego, por ejemplo. Y permitiendo que el niño explore, toque, etc. contigo a su lado acompañando todo el proceso.

En definitiva, pasa como con cualquier ritmo natural del niño. Si dejamos que se desarrolle, acompañando con cariño, comprensión, paciencia, ternura, entendimiento y calma, pasará solo, sin hacer nada, ocurrirá de la forma más inesperada y no volverás a verlo igual.

Habrá evolucionado, habrá crecido un poquito más. Disfruta esos cambios, no los veas como algo engorroso, todos ellos llevan al niño a ser lo que han venido a ser. Solo observa…

Mo Queralt

LA CRIANZA CON APEGO ESTÁ DE MODA

LA CRIANZA CON APEGO ESTÁ DE MODA

Más bien debería ser una pregunta. Y definitivamente la respuesta es que no está de moda, pero sí que ha vuelto! El nombre mismo que se le puso en su momento ya da a confusión. ¿No creéis que sería más correcto ponerle nombre a lo que no es crianza con apego? Al ponerle nombre parece algo nuevo, un nuevo invento de la sociedad.

Pero el apego ha sido y seguirá siendo la primera necesidad vital y básica de un ser humano. En el mismo momento en qué nacemos necesitamos apego y si no lo tenemos, por separar al bebé de su mamá, las consecuencias podrán reflejarse en el futuro, en las relaciones y estados emocionales de los niños. En este enlace puedes comprobarlo.

Con el apego pasa exactamente que con las demás necesidades del bebé:

Con el colecho.

Hemos compartido cama padres, hijos, primos, abuelos… desde que existe el ser humano y más allá, y le ponemos nombre a eso en lugar de ponérselo a lo que no es hacer colecho, lo nuevo, lo moderno, la cuna (que por cierto solo hace unos 350 años que existe, y los problemas que nos ha dado)

Con el porteo.

Llevar a los niños a cuestas se ha hecho toda la vida, son los cochecitos los modernos…Y a mi me llaman moderna por llevar al niño en una bandolera! Ir en carrito, no lo olvidemos, es una forma más de alejarnos de nuestros hijos, esta supuesta comodidad para nosotros no lo es para los niños.

Con la higiene.

Los pañales de tela existen hace muuuchos años. En algunos países no los utilizan, en otros es muy habitual la higiene natural, en occidente utilizamos los de tela como si fueran algo nuevo y los desechables son lo habitual y normalizado pero solo hace unos 30-40 años que existen.

Con la alimentación.

Ahora parece estar de moda el “Baby Led Wearing”, pero si nos vamos un poco atrás de la historia, dar papillas y purés es lo moderno.

Con la lactancia.

Ahora parece ser que está de moda dar el pecho. Cuando el pecho no es lo mejor, sino lo normal. Lo hemos dado antes de evolucionar como humanos! El biberón es la moda y con el tiempo espero que desaparezca en un porciento bastante alto, para que se utilice como se debería utilizar, en caso de urgencia.

Con la gestión de los conflictos.

El respeto por el niño, por sus necesidades, intereses, hablar con cariño, tener en cuenta sus emociones y sentimientos. Hay gente que me ha llegado a decir que los niños necesitan disciplina dura, castigos y un azote de vez en cuando para que no se conviertan en adultos tiranos, que mira como está el mundo. Precisamente el mundo está como está por haber actuado así y haber tratado a los niños como seres inferiores que necesitan palo para educarse.

La crianza con apego es una filosofía, un estilo de vida familiar. Lo que sí que ha hecho la crianza es modernizarse y adaptarse a la sociedad actual. Por ejemplo, antes iban en portabebés hechos de pieles o materiales típicos de la zona y ahora podemos elegir diferentes tejidos, formas, sintéticos o naturales, con anillas, etc. según las necesidades de cada mamá o papá y bebé.

Volvamos al sentido común y a escuchar al instinto, que parece lo hemos enterrado profundamente dentro de nosotr@s. Si nos lo permitimos podremos comprobar que los conflictos se reducen, las relaciones mejoran, los niños están más calmados y todo refleja armonía.

La crianza normal ha vuelto para quedarse!

Mo Queralt

 

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