RECURSOS PARA JUGAR CON LAS EMOCIONES

Publicado en Ene 25, 2017 | 0 comentarios

RECURSOS PARA JUGAR CON LAS EMOCIONES

Cualquier momento del día es perfecto para hablar de las emociones o trabajar en ellas. Las vivimos continuamente, especialmente los niños que están conociéndolas y aprendiendo a gestionarlas.

Cuando no quieren espinacas para comer, cuando se emocionan por que hacen sus dibujos favoritos, cuando ven aquella araña que tanto les asusta, cuando no consiguen aquel juguete que están pidiendo…

Todas ellas grandes oportunidades para enseñar a exteriorizar, naturalizar y normalizar esos sentimientos que muchas veces nos incomodan.

Si trabajamos las emociones mediante el juego, los adultos nos sentiremos más cómodos, pero antes debemos entender su función, para hacerles entender a los niños que todas las emociones son necesarias y beneficiosas.

No existen las emociones negativas o positivas, pero si las emociones:

Agradables: Aquellas que nos hacen sentir bien mientras las sentimos, como la alegría, la sorpresa, la calma… 

Desagradables: Aquellas que nos hacen sentir incómodos mientras las sentimos, como el miedo, la tristeza, la rabia (enfado, ira), el asco…

Ambas nos ayudan a crecer y a desarrollarnos, ambas igual de necesarias. El problema viene cuando reprimimos y no permitimos que se exterioricen las emociones desagradables porque no nos gusta cómo nos hacen sentir y mucho menos el hecho de verlas en otros, especialmente en los niños.

Ponerle nombre a todo lo que sienten les ayuda a conocer, aceptar y autocontrolar sus emociones, además de aceptar las de los demás, que nos lleva a aprender empatía, básica para convivir con el resto de personas.

Los niños tienen que pasar por todas las emociones posibles, siempre acompañados, siempre entendidos, siempre aceptados. Es la única forma de que de adultos puedan hacer lo mismo con sus parejas o sus hijos y lo más importante, con ellos mismos.

Valorando emociones. ¿Qué valor tienen para ti las emociones?

¿Te gusta que te abracen cuándo lloras?

¿Te agrada que te escuchen cuándo explicas un problema acaloradamente?

¿Te hace sentir bien un “estoy aquí” cuándo te sientes triste o desbordad@?

Entonces. ¿Qué te hace pensar que un niño debe tratarse diferente? En todo caso, con mucha más paciencia y ternura que están aprendiendo ¿no?

Piensa qué emoción es para ti más importante poder expresar.

Tic tac tic tac tic tac

Voy a atreverme a decir que el enfado o la tristeza. Ya que son emociones que, cuando se quedan dentro, nos hacen daño, pero cuando podemos exteriorizarlas (sin hacerlo sobre nadie) nos alivia y nos permite pensar con más claridad.

Entonces, ¿Por qué nos cuesta tanto aceptarla y tenemos tan poca paciencia con los niños?

Los niños no nacen sabiendo controlar sus emociones, pero si nacen sabiendo expresarlas y lo hacen desde el instinto, el corazón, con pureza. Lo que sienten es cierto, ni está manipulando ni está haciendo teatro.

Desde lo más profundo se enfada un niño o siente alegría. Todo él desprende emoción. Por eso más razón para dejar y permitir que lo puedan expresar.

Fijaros en eso: probamos un montón de trucos para que nuestros hijos no se enfaden, no lloren, no se pongan tristes, por ejemplo cuando queremos dormirlos (mover la cuna, paseos en carrito, en la sillita del coche, encender un secador…) y no nos damos cuenta que la mejor herramienta el mejor recurso, somos nosotros mismos.

Solamente estando a su lado, extendiendo la mano o los brazos para cuando acaben de sentir, cuando acaben de exteriorizar, para cuando necesiten sentirse seguros, confiados y aceptados, ya estamos gestionando esa emoción con respeto y entendimiento.

Ya estamos enseñando y ellos aprendiendo.

Recursos para gestionar las emociones mediante el juego

Ahora si, ya sabemos lo importante que es poder SENTIR, sea agradable o desagradable, y podemos trabajar la gestión de las emociones. Te voy a enseñar los recursos que utilizo continuamente y me encanta comprobar cómo mi hija (que ahora tiene 6 años), desde los 3 años se acerca a mi cuando me ve enfadada o llorando y me dice “tranquila mamá, es normal enfadarse/llorar”.

Eso me muestra que lo voy haciendo bien 😉

  1. Papelitos de emociones

Este recurso lo vimos por la red de una mamá que utilizaba esta actividad y me encantó! Los hicimos con Llum y como podéis ver ella dibujo lo que definió como la emoción del miedo.

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  1. El dado de las emociones

Como podéis ver en las fotos ¡lleva un buen trote el dado! Con este dado podemos hacer juegos de rol, imitar las emociones para comprobar que sabe como son, como te hacen sentir, identificarlas y ponerles nombre.

Cuando se enfada, por ejemplo, y ya se le haya pasado podemos coger el dado y preguntar como se siente, que muestre la cara del dado que defina su emoción.

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  1. Los botes de las emociones

Seguro los conoces! Cada bote para cada emoción. Si sabe escribir, apunta como se siente y al bote. Sino, puede hacer un dibujo o elegir un color que defina su emoción. El caso es ver cualquier emoción como algo normal.

Ahora estamos con el de la felicidad o alegría. Escribimos en papelitos todo lo que nos hace feliz y cada años lo abrimos y los leemos todos.

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  1. El cofre del tesoro

Todas las emociones son un tesoro, ya que nos permiten aliviar nuestro cuerpo y nuestra alma. Así que todas ellas están en este cofre y jugamos con Llum a clasificarlas.

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  1. Las caras de las emociones

Pues ya ves que sencillo. Al estar plastificado pueden pintar con rotulador de pizarra blanca y borrar al momento. Le preguntamos ¿Cómo te sientes? Y que pinte la cara de la emoción

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Más recursos para gestionar las emociones que encontré:

https://es.pinterest.com/pin/488218415833241943/

¡Aquí tienes trabajo para días! Y sobre todo, intenta implicar a los niños en la creación de los recursos para que se sientan parte del proceso y les guste jugar con ello.

¡Cuéntame como te va funcionando!

Mo Queralt

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