EL NIÑO CONSENTIDO CON SENTIDO

Publicado en Sep 27, 2017 | 0 comentarios

EL NIÑO CONSENTIDO CON SENTIDO

Cuando hablamos de un niño consentido nos suele venir a la cabeza un niño pequeño enfadado porque no le dejan hacer y conseguir lo que quiere pero que se acaba “saliendo con la suya” con ese juguete en la mano pero con cara de malo porque ha manipulado a su madre o padre mientras una tercera persona se lo mira y piensa (a veces dice sin ninguna impunidad) “pero qué consentido está este niño”

La palabra “consentido” está sobrevalorada y mal entendida. En cuatro diccionarios me encuentro esto:

CONSENTIR

  1. Permitir a un hijo o a una persona subordinada que actúe a su gusto, sin decirles lo que tienen que hacer o castigarles en caso de sobrepasarse. Ejemplo: “si sus padres no le hubieran consentido tanto, no sería tan maleducado”
  1. Mimar a los hijos, ser muy indulgente con los niños o con los inferiores.
  1. Mimar excesivamente a alguien, o ser muy indulgente. Ejemplo:
    “consientes demasiado a tus hijos”
  1. Dejar una persona que un niño u otra persona que depende de su autoridad obre sin corregirlo ni castigarlo. Ejemplo: “a este niño le consienten todo”. Mal criar, maleducar, mimar.

¿Entendéis lo de mal entendida? Dejar que una persona actúe a su gusto no es un problema y sin decirles lo que tienen que hacer, tampoco y castigarles por sobrepasarse me parece muy poco pedagógico. Sobre todo porque lo de sobrepasarse no tiene una definición concreta, ¿hasta dónde es sobrepasarse?

Los ejemplos hablan por sí solos: los niños son el problema, los consentidos y los padres los “consentidores”, culpables de dar lo que consideran mejor para sus hijos.

Lo de mimar excesivamente a alguien tiene tela, ¿qué querrá decir con excesivamente? Además de comparar mimar y consentir con ser indulgente, que no tiene ab-so-lu-ta-men-te nada que ver. O con la insistencia de castigar o corregir, como si fuera la solución para que dejen de estar “consentidos”

Ya me molesta bastante que pongan en el mismo saco mimar y maleducar, como si fuera lo mismo, pero viendo las definiciones me hago una idea de quien puede redactar semejantes palabras desde la ignorancia más absoluta hacia el niño.

¿En qué lugar quedan las necesidades del niño? Y no hablo de un juguete, hablo de un pedido, una demanda que puede hacer un niño que no tenemos ni en cuenta si puede darnos problemas. Podemos comprar el juguete o no comprarlo, pero ¿hacernos sentir mal por hacerlo si nos da la gana? ¿hacer felices a los niños en momentos dados?

Evidentemente si cubrimos una necesidad emocional con un juguete podemos tener serios problemas en un futuro pero para mi es más peligroso el niño desconsentido, el que no se mima, el que se castiga y corrige cada vez que pide algo como si fuera un crimen PEDIR.

Mima a tu hijo, hasta que os hartéis tú y tu hijo, cómprale un juguete si lo desea, y si lo desea y tú no quieres, pues no se lo compres pero no culpes al niño por pedir lo que le gusta, enseñémosles a ser consecuentes, a frustrarse desde el acompañamiento, a aceptar los NO con cariño y ternura.

¿O acaso no te gusta a ti consentirte?

Mo Queralt

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