LA DIFERENCIA ENTRE DEJAR LLORAR Y PERMITIR LLORAR

Publicado en Ene 2, 2014 | 2 comentarios

LA DIFERENCIA ENTRE DEJAR LLORAR Y PERMITIR LLORAR

No he podido evitar darme cuenta de la gran confusión que existe entre DEJAR llorar y PERMITIR llorar a los bebés y niñ@s; podemos diferenciar dos formas básicas de llorar:

– Cuando lo hacen por una de las necesidades básicas

Sueño, higiene, hambre, contacto… más comunes de bebés

– Cuando lo hacen por que han sufrido algún tipo de frustración

No conseguir lo que desean, cuando se caen y se hacen daño, cuando no consiguen superar alguna dificultad…

Cuando aconsejas a los padres que no dejen llorar a sus hijos muchos entienden que hacerlo puede ser nocivo para ellos y en cuanto oyen su llanto corren a evitarlo, en todos los casos

Pero cuando llora un niñ@ de, por ejemplo, tres años, llora porque se ha hecho daño, también quieren evitar que llore y hacen todo lo posible para no quedar en evidencia delante de otras personas con amenazas de todo tipo:

“no llores que te castigo”

“que los niños no lloran (especialmente los varones)”

“que ya eres mayor para llorar”

“que no es nada lo que te has hecho”

“no se llora por esa tontería”

Les decimos entonces que permitan llorar al niño y con extrañeza te comentan “!me han dicho que dejarle llorar no es bueno!”.

Pero, queridos papás, no es lo mismo llorar porque necesiten de nosotros que llorar para exteriorizar una emoción…

La diferencia entre dejar y permitir es abismal.

No debemos dejar llorar (solos) a nuestros hijos si piden consuelo, alimento, ayuda para dormir, contacto,…ya que se sabe de las graves y terribles consecuencias de dejar llorar a un niño cuando nos necesita.

Pero debemos permitir que lo hagan si necesitan expresar y exteriorizar una emoción o un sentimiento de frustración o dolor, simplemente abrazando a nuestro hijo para paliar la pena y que se sienta acogido mientras muestra sus sentimientos.

De esta forma los niños se sientes seguros, atendidos, confiados y serán capaces en un futuro de expresar lo que sienten sin temor a ser juzgados.

Mónica Queralt Pernía

2 Comentarios

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  1. David Córdoba

    Gracias, muy bien explicado!

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